La actividad física dentro del medio acuático cuida tus articulaciones…  ¡y mucho más!

• Fortaleces los músculos, y una mayor musculatura protege huesos, articulaciones y nos ayuda a quemar más calorías incluso en reposo.
• Mejoras la circulación, ya que la fuerza que ejerce el agua sobre las piernas es similar a la de una media de compresión.
• Reduces las molestias en caso de artrosis o artritis, a la vez que hay menos riesgo de desgaste de las articulaciones.

Y además… ¡quemas más calorías!

Si realizamos el mismo ejercicio en el agua que fuera de ella vas a quemar más dentro del agua, ya que ésta ofrece mucha más resistencia que el aire y se necesita más energía para realizar los mismos movimientos.

 El agua es, sin duda, ¡tu gran aliado!